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17|12|2010
Revista La Tecla: La reforma de Montoya llega hasta los ministerios

"Este es el puntapié político de un proceso que se da en llamar regionalización, pero se está convirtiendo en algo que es mucho más amplio”. Así empieza Santiago Montoya la charla con La Tecla, luego de dar inicio a la jornada en la que quedó formalmente lanzado su proyecto de reforma del Estado; una iniciativa cuyo objetivo no se detiene en la mera división de la provincia de Buenos Aires por regiones homogéneas.

"Regionalización se ha convertido en el símbolo de un cambio de paradigma del Estado”. Y ese cambio incluye ir hasta la médula de la organización política, desarmar lo conocido e inaugurar una estructura totalmente distinta. Polémico, el plan encargado por Daniel Scioli al titular del grupo Bapro avanzará en 2011 abierto a modificaciones. Pero Montoya ya plasma en los bocetos un posible nuevo Estado, con una decena de ministerios totalmente diferentes de los actuales, donde se unen, por ejemplo, Desarrollo Social y Educación.
 
Habla el responsable
 
-Existe cierto escepticismo sobre la concreción de estas cosas en la Provincia. ¿Confía en que lo podrá hacer?
-Sí. El general Perón decía que cuando uno quiere impulsar un cambio tiene que ponerle contenido, explicitar qué quiere, y diseñar un buen plan; posteriormente tiene que consensuar con otros sectores, conformarse con avanzar en un 50 o 60 por ciento de las cosas importantes de ese plan, y ceder cosas que son importantes para otros sectores, pero avanzar. Nosotros tenemos un proceso complejo por delante; si queremos realmente producir el cambio, no debemos tener miedo a hacer ajustes y ceder cosas, siempre que se preserve la esencia, que es acercar las decisiones a donde están los problemas. Daniel Scioli planteó: "Yo quiero mucho más para la Provincia que esto”. Existe una conciencia de que la Provincia está agotada. Por supuesto que no podemos ser voluntaristas, y que vamos a tener resistencias, que vendrán principalmente de al-gunos que no quieren cambiar.

-¿De la política o de otros sectores?
-No. De la dirigencia política, acá (en la presentación realizada en Campana) tuvimos una muestra, hubo intendentes de otros partidos. Ellos quieren la regionalización. Por supuesto que hay matices, pero todos entienden que esto es mucho más que un mapa, y están más allá incluso del egoísmo de si ‘mi ciudad hace esto o lo otro’. Yo me refiero más bien a núcleos de la burocracia que puedan no querer cambiar. Hay que explicarles, que se den cuenta de que el nuevo Estado no es débil, es fuerte, muy fuerte. Se debe entender que la falta de respuestas a los problemas está debilitando a la Provincia, y si uno descentraliza la ejecución operativa, y gana en planificación estratégica y tecnología, tiene un Estado más fuerte.
 
-¿Este proceso va a necesitar que se cree una cartera para coordinar el trabajo?
-En el proyecto de Ley de Regionalización que ya tenemos, prevemos algún tipo de plataforma operativa, autoextinguible, que nos dé las capacidades necesarias como para poder entregarle al gobierno que llega todo el paquete de instrumentación de la regionalización a partir de diciembre de 2011.
 
-¿Un área de un año?
-Más que un área, una estructura transitoria mínima, que le da operatividad a esto. Esto no es una campaña política, éste es un esfuerzo del Estado provincial.
 
-Pero en el Presupuesto no tiene una partida asignada.
-Es probable que necesite presupuesto, pero seguramente será mínimo. Yo conozco el ámbito de los organismos internacionales de desarrollo, y sé que un proyecto político de este alcance es de absoluto interés y prioritario para cualquier agencia internacional de desarrollo, que podría facilitar el acceso al financiamiento. Estimo que en términos de un Presupuesto como el provincial estaríamos hablando de algo irrisorio.

-¿De quién debe depender la estructura?
-Probablemente la jefatura de Gabinete pueda tener un área que la impulse, o podría ser también un área específica fuera de jefatura. No hemos puesto el énfasis en los aspectos burocráticos, sino en el proceso que conduciría a que en diciembre de 2011 el nuevo gobierno pueda tener un plan estratégico para llevar a la Provincia a un lugar distinto del que se encuentra. Pero también dijimos que ese Consejo de regionalización haga para marzo las recomendaciones que podrían incluir algo así. Descartaría la creación de cualquier área burocrática que pueda tener más que la envergadura mínima para ser articuladora de este tipo de desarrollo, que actualmente cumplimos de m-nera informal desde el grupo Bapro.
 
Nuevos ministerios
 
-¿Y después, la Provincia debe seguir con la estructura ministerial actual, o hay que cambiar?
-Estamos pensando en una plantilla de ministerios bastante diferente de la actual. Primero que son ministerios de naturaleza diferente en términos de ser centrales; rectores de políticas, la mayoría de ellos; con la presencia de áreas regionales donde se ejecutan esas políticas. Pensamos en algún ministerio de Autonomía Municipal y Regional que coordine todo. Y pensamos en un enfoque mucho más centrado en el ciudadano. El desarrollo de los ministerios actuales es mucho más parecido al de hace cincuenta u ochenta años que a la realidad y a la problemática actual. Hoy tenemos un Estado que no mira a los ciudadanos, porque concentra todo el poder en La Plata, y porque, en la forma que está organizado, quienes forman parte de él parecen más zares que servidores públicos.

-¿Cuántos ministerios debería tener la Provincia a partir de diciembre de 2011?
-(Saca una planilla y lee una lista) Por ejemplo, tenemos Políticas Públicas Regionales; Gobernabilidad, Planificación y Estrategia, área de planificación estratégica; Asuntos Legislativos; Justicia; Desarrollo Social; Garantías de Emergencias Públicas, donde está seguridad, una parte de desarrollo social y todo el tema de emergencias; Hacienda y Finanzas; Transporte; Industria y Comercio; Regulaciones Públicas y Control de Gestión. Este es un primer ejercicio de propuesta para discutir.
 
-¿De qué se encarga Control de Gestión?
-Habiendo una revolución tecnológica en el Estado, esa revolución implica un desarrollo y la implantación de plataformas digitales para el funcionamiento de todo el sistema. No estamos hablando de un desparramo del Estado, estamos hablando de un Estado nuevo. Si agarro, por ejemplo, Educación, debo implantar un módulo de gestión educativa que le permita al ministerio centralizado monitorear el funcionamiento del sistema.
 
-¿El área de Educación no se modifica?
-Desarrollo Social, Salud y Educación lo vemos en una sola área. Desarrollo Social incluye Educación, pero no es el Desarrollo Social de hoy, es otro modelo de Estado, es una propuesta de cambio profundo. No quiere decir que sea lo que finalmente se aplique, porque hay un amplio proceso de discusión que irá ocurriendo. Estamos abiertos a la discusión, pero tenemos la responsabilidad de proponer cambios que impliquen una evolución del Estado. Mirar desde el Estado a la gente no es solamente decir "doy más autonomía a los municipios”; tampoco es decir que pueda poner Facebook o que se pueda hacer un trámite por internet; también es que el Estado se organiza pensando en el ciudadano y no pensando en sí mismo. La organización de hoy es pensando en el propio Estado, no en el ciudadano. ¿La problemática de vivienda no hace al desarrollo social? Repito: esta estructura que acabo de leerle es un principio de propuesta, pero el concepto es que queremos una propuesta de cambio profundo, centrando el Estado en el ciudadano y sus problemas, y el principal tiene que ver con las desigualdades. Denme un Estado centrado en eso, no en otra cosa.
 
-¿Y al área política, en esa estructura dónde la reserva?
-Hay uno sobre las autonomías municipales y uno de Asuntos Legislativos. Hay áreas políticas. Hoy el ministerio político tiene básicamente dos misiones: una es el manejo de las cuestiones legislativas y otra los municipios. Los municipios son los actores fuertes del futuro, entonces, hay que jerarquizar eso.